Durante su comparecencia en el Senado el 29 de enero de 2026, el ministro de Transportes, Óscar Puente, defendió su actuación tras los recientes accidentes ferroviarios en Adamuz y Gelida. Afirmó que no se ha ocultado información y que la respuesta del Gobierno fue adecuada. Enfrentándose a críticas de los senadores del PP, Puente insistió en que se han cumplido los procedimientos establecidos, y que cualquier cambio en la infraestructura debe ser documentado públicamente.
El ministro destacó que el informe preliminar de la CIAF menciona una rotura de la vía, atribuida a un defecto en la soldadura. En este sentido, explicó que las roturas de carriles son relativamente comunes y rara vez resultan en daños personales. Puente concluyó que la red ferroviaria española es segura y que se está trabajando para minimizar riesgos, aunque admitió que se necesita más inversión, cuya cantidad se evaluará tras la conclusión de la investigación.