El mercado inmobiliario en la península ibérica registró un notable aumento, alcanzando un volumen total de 12.100 millones de euros en 2025, lo que representa un crecimiento del 16% comparado con el año anterior. Durante el segundo semestre, las transacciones alcanzaron 5.900 millones de euros, aumentando un 5% respecto al mismo periodo de 2024.
Los sectores de hospitality y retail fueron los principales impulsores de esta inversión, acumulando 4.000 millones de euros y 2.500 millones de euros respectivamente, lo que indica una fuerte relación con el turismo y la recuperación del consumo. En contraste, el sector residencial constituyó el 19% del total, mientras que las oficinas y la logística representaron el 17% y el 9% respectivamente.
La recuperación del apetito institucional se ha visto favorecida por la estabilización macroeconómica y la moderación de la inflación, aunque la evolución del mercado es desigual, dependiendo de la calidad y la ubicación de los activos. Madrid, en particular, destacó por ser un punto clave en el mercado de oficinas.
A medida que se prevé un entorno macroeconómico estable, la tendencia hacia activos prime y la transformación urbana podría consolidarse en 2026, con un interés creciente en activos alternativos y la selectividad en las inversiones.