Este lunes, la OCDE formalizó un acuerdo con 147 países para implementar un impuesto mínimo global a multinacionales, con un tipo efectivo del 15%. Este pacto, que surge tras meses de negociaciones, busca simplificar la fiscalidad internacional y asegurar la equidad en el sistema tributario mundial.
El acuerdo incluye un régimen paralelo que exime a las multinacionales estadounidenses de ciertas condiciones del impuesto, una medida que ya había sido discutida en junio por las economías del G7. Se prevé que en 2029 se revisen estas exenciones para abordar posibles problemas de competitividad.
La implementación de este impuesto mínimo ya se ha llevado a cabo en la Unión Europea y en España, donde se han adoptado medidas para su aplicación. La situación se complica, ya que Estados Unidos había mostrado reticencias anteriormente, incluso amenazando con impuestos en represalia si se aplicaban estos gravámenes a sus empresas.