El Gobierno ha anunciado que los hijos que residan en el hogar familiar no estarán obligados a pagar impuestos. Esta medida busca aliviar la carga fiscal sobre las familias y fomentar la convivencia intergeneracional.
La decisión se alinea con las políticas de apoyo a las familias, permitiendo que los jóvenes puedan permanecer en sus hogares sin la preocupación de contribuir a la Hacienda con impuestos adicionales. Esta norma se aplicará a partir del próximo ejercicio fiscal, facilitando la situación económica de muchos hogares.
Con esta iniciativa, el Gobierno espera mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y fomentar una mayor estabilidad económica en las familias jóvenes que todavía dependen de sus padres. La medida ha sido bien recibida por diversos sectores de la sociedad.