El precio medio del diésel en Italia ha alcanzado 1,66 euros por litro, superando por primera vez en tres años al de la gasolina, que se sitúa en 1,65 euros por litro. Este cambio se produce en un contexto de crisis de precios de carburantes debido a la guerra en Ucrania.
La subida del coste del diésel es atribuida a la implementación de nuevos impuestos especiales por parte del Gobierno italiano de Giorgia Meloni, los cuales entraron en vigor el 1 de enero de 2026. Esta medida tiene como objetivo alinear la normativa fiscal italiana con la de la Unión Europea, dado que los impuestos bajos sobre el diésel eran considerados perjudiciales para el medio ambiente.
Italia se ha convertido en el país europeo con los impuestos especiales sobre el diésel más altos, con unas previsiones de recaudación de aproximadamente 600 millones de euros anuales. Sin embargo, los precios varían considerablemente entre regiones; en el Sur, la gasolina sigue siendo más cara, mientras que en el Norte, especialmente en zonas como Trentino Alto Adigio y Valle de Aosta, el diésel se vende por encima de 1,70 euros el litro.