El Tribunal Supremo ha respaldado el desahucio de un inquilino por no abonar la tasa de basuras, reafirmando que los compromisos establecidos en un contrato de alquiler deben ser cumplidos, independientemente de la cantidad especificada. Esta decisión se basa en un caso en el que un propietario solicitó el desalojo de sus inquilinos por impagos de la tasa de basuras y del IBI, a pesar de que el importe exacto no estaba detallado en el contrato.
La Ley de Arrendamientos Urbanos establece que los gastos relacionados con el mantenimiento del inmueble, incluyendo tributos como la tasa de basuras, pueden ser responsabilidad del inquilino si así se determina en el contrato. Es crucial que este acuerdo se formalice por escrito y que se especifique la cuantía de los gastos en el momento de la firma.
En este contexto, desde 2019, los inquilinos cumplieron en 2020 con sus obligaciones tributarias, pero dejaron de pagar en 2021 y 2022. La falta de pago justificada por la ausencia de un importe específico no fue aceptada por el tribunal, que enfatiza la importancia de la responsabilidad contractual.