La recaudación tributaria en España experimentó un incremento de casi 2.300 millones de euros durante el año pasado, según el Informe de Progreso Anual del Ministerio de Economía. Este aumento se atribuye a la no actualización de la tarifa del IRPF, lo que ha generado ingresos adicionales significativos para las arcas públicas.
El Gobierno comunicó a Bruselas que esta decisión ha resultado en un incremento de más del 0,1% del PIB. En concreto, el Estado recaudó 1.137 millones de euros y las comunidades autónomas 1.157 millones adicionales. A pesar de la falta de una reforma fiscal profunda, se han implementado modificaciones puntuales que generan ingresos extra por 6.200 millones de euros anuales.
Entre estas modificaciones, destaca el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas, que recauda 623 millones anuales gravando patrimonios netos superiores a 3.000.000 euros. El Gobierno se ha comprometido a aumentar los ingresos estructurales en un 0,4% del PIB, combinando estas nuevas figuras fiscales con la no deflactación del IRPF.