La factura electrónica obligatoria comenzará a transformar la emisión y el registro de facturas para autónomos y pymes en España. Aunque el reglamento técnico definitivo aún no ha sido aprobado, se prevé que las empresas con una facturación superior a 8 millones de euros sean las primeras en adaptarse, con un plazo de un año para cumplir tras la aprobación. El resto de las empresas y autónomos contarán con un plazo habitual de dos años desde esa misma fecha.
La transición a este nuevo sistema requerirá que los negocios dejen atrás prácticas como el uso de documentos en PDF o plantillas de Word y Excel, que podrían resultar insuficientes ante la necesidad de formatos estructurados y trazabilidad. Por ello, muchas empresas están considerando soluciones como TS Facturas Billin para facilitar la adaptación y evitar problemas cuando comiencen a contarse los plazos.
Es crucial que las empresas no dejen la adaptación para el último momento, ya que eso podría acarrear errores y una carga administrativa innecesaria. La clave será la aprobación del reglamento técnico, que marcará el comienzo oficial de los plazos de adaptación.