La Agencia Tributaria ha establecido recientemente que los autónomos solo podrán deducir el coste de un máster si existe una relación directa con su actividad económica. Esta aclaración, publicada en una consulta vinculante en INFORMA, es crucial para los profesionales que invierten en formación.
Para que la deducción sea válida, los autónomos deben demostrar que el máster responde a una necesidad profesional real y está conectado con su trabajo actual. Según Pablo G. Vázquez, abogado fiscalista, la utilidad del curso no es suficiente; debe ser defendible desde el punto de vista fiscal.
Además, se permite la deducción de algunos másteres realizados antes de darse de alta, siempre que sean necesarios para ejercer la actividad. Sin embargo, esta posibilidad se debilita con el tiempo transcurrido entre el gasto y el inicio de la actividad. La Hacienda ha reafirmado así un criterio que ya aplicaba en sus comprobaciones previas.