El Plan Anual de Control Tributario 2026 establece medidas más estrictas para combatir el fraude en el IVA, utilizando tecnología digital para mejorar su eficacia. Este año, el enfoque se centra en detectar no solo irregularidades evidentes, sino también en identificar estructuras que, aunque aparenten ser legales, podrían estar evadiendo impuestos injustificadamente.
Uno de los elementos clave de la estrategia de Hacienda es la vigilancia sobre la facturación irregular, un método comúnmente utilizado en fraudes fiscales. La Agencia Tributaria intensificará su supervisión sobre quienes emiten facturas falsas y sobre aquellos que deducen gastos inexistentes. La implementación de sistemas informáticos avanzados permitirá rastrear la cadena de operaciones y descubrir el uso de empresas pantalla.
Las devoluciones de IVA también serán objeto de un control más exhaustivo, especialmente aquellas asociadas con bienes de inversión, que son aquellos destinados a uso empresarial por más de un año y cuyo importe supera los 3.005,06 €. Según José María Mollinedo, secretario general del Sindicato de Inspectores de Hacienda (Gestha), se busca prevenir que sociedades fraudulentas soliciten devoluciones sin una justificación real.