La presión fiscal en España alcanzó un hito histórico con la entrada en vigor de nuevas medidas el 1 de enero de 2026, marcando la centésima subida de impuestos y cotizaciones sociales bajo el gobierno de Pedro Sánchez. Desde 2018, el Estado ha recaudado 513.000 millones de euros adicionales, aunque la deuda pública ha crecido en 507.000 millones de euros, lo que contrarresta los beneficios de estas recaudaciones.
Un 80% de los españoles afirma haber visto disminuir su poder adquisitivo, mientras que los precios de los alimentos han aumentado un 40%. La situación es crítica, con un 25,8% de la población y 34,6%% de los niños en riesgo de pobreza o exclusión social, situando a España entre los países más afectados dentro de la UE.
Con estos cambios, se espera que la Seguridad Social obtenga ingresos récord de 189.800 millones de euros en 2026. Las nuevas medidas incluyen un aumento en las cotizaciones laborales y revisiones en los coeficientes de la plusvalía municipal, que incrementarán los costes para los propietarios, afectando especialmente a las transacciones inmobiliarias.