El Gobierno español ha implementado cambios significativos en la fiscalidad del mercado inmobiliario al actualizar los coeficientes del Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU), también conocido como plusvalía municipal. Esta medida, que se enmarca en el Real Decreto-ley 16/2025, entró en vigor el 1 de enero de 2026 y busca que la base imponible se ajuste a la realidad del mercado.
Los propietarios que vendan inmuebles adquiridos hace aproximadamente una década se verán especialmente afectados por el incremento de los coeficientes, que en el caso de propiedades con un periodo de generación de nueve años pasará del 0,15 al 0,21, lo que representa un aumento del 40%. Además, aquellos que vendan propiedades de diez años sufrirán un recargo del 33,33%, mientras que las de once años experimentarán un aumento del 30%.
Por el contrario, los propietarios con una antigüedad superior a 17 años se beneficiarán de rebajas fiscales, destacando un descuento del 12,50% para inmuebles con más de 20 años de propiedad. Esta medida polariza el panorama fiscal del mercado, generando ganadores y perdedores en función del tiempo de tenencia de las propiedades.