El Consejo General de Economistas (CGE) ha presentado su informe sobre la fiscalidad autonómica y foral para 2026, donde destaca que los contribuyentes podrían haber ahorrado más de 500 euros en el último bienio si se hubiera realizado la deflactación de la tarifa estatal del IRPF. Esta medida es especialmente relevante dado que la inflación acumulada desde 2022 supera el 18%, lo que ha llevado a los contribuyentes con salarios medios a abonar aproximadamente 250 euros adicionales en impuestos.
Además, la recaudación del IRPF ha aumentado un 10,1% en el último ejercicio, alcanzando los 142.466 millones de euros. Sin embargo, las comunidades autónomas están implementando medidas para reducir tarifas y ofrecer nuevas bonificaciones, lo que ha generado desigualdades territoriales significativas. Según el presidente del CGE, Miguel Ángel Vázquez Taín, más de 1.100 impactos normativos han intensificado esta desigualdad.
Por su parte, Agustín Fernández, presidente del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), advirtió sobre la inseguridad normativa que afecta a los contribuyentes, especialmente a los autónomos, quienes enfrentan un mayor número de obligaciones administrativas. Este contexto ha llevado a que la deflactación de tipos siga siendo una demanda urgente del CGE.