Una reciente decisión del Tribunal Supremo permite a los autónomos y pequeños propietarios reducir el impuesto sobre la renta al vender inmuebles que han estado alquilados. Este fallo corrige la práctica anterior de la Agencia Tributaria, que aplicaba automáticamente un 3% de amortización, aumentando así la ganancia patrimonial y, por ende, el impuesto a pagar.
La sentencia establece que este porcentaje no debe aplicarse de manera sistemática si no refleja la depreciación real del inmueble. Esto podría resultar en un menor impuesto a pagar al momento de la transmisión de la propiedad. Aunque el Alto Tribunal ha ajustado este criterio, no ha declarado ilegal el reglamento que sustentaba la práctica anterior, lo que ha generado críticas sobre la tributación por ganancias ficticias.
Este cambio judicial también abre la posibilidad de revisar operaciones pasadas y tendrá un impacto en la próxima RENTA. Muchos autónomos se veían forzados a aplicar el coeficiente máximo por temor a sanciones, lo que ahora podría verse modificado.