Los trabajadores en España destinan aproximadamente un 41% de sus ingresos brutos al pago de impuestos, lo que contrasta con el 22% que aporta el colectivo de pensionistas. Este dato proviene del último informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), que analiza el reparto de la riqueza con cifras de 2023.
La recaudación fiscal se concentra mayoritariamente en quienes perciben un sueldo, quienes asumen la mayor carga tributaria. En este contexto, las pensiones públicas representan el 77,4% de todas las transferencias monetarias estatales a los hogares, mientras que solo un 10% se destina a desempleo y un 6,8% a invalidez.
El estudio revela que el trabajador asalariado medio paga casi el doble de impuestos que un pensionista, lo que subraya las diferencias en la presión fiscal que soportan estos grupos. Las parejas sin hijos menores de 65 años son las más afectadas, destinando un 41% de su renta anual a tributos.