La Comisión Europea, liderada por Ursula von der Leyen, ha decidido permitir que los Estados miembros excluyan hasta un 0,3% de su PIB en gastos energéticos del cálculo del déficit. Esta medida, que permitirá a España destinar hasta 5.000 millones de euros en ayudas energéticas, responde a las presiones de los líderes europeos Giorgia Meloni y Pedro Sánchez.
La flexibilización busca mitigar el impacto económico derivado de la guerra de Irán y el aumento de los precios de los carburantes. Esta nueva disposición se enmarca en un contexto donde la Comisión ya había flexibilizado previamente el gasto en defensa, permitiendo a los países aumentar este tipo de gastos sin sanciones.
El anuncio de la Comisión se llevará a cabo el próximo miércoles, junto con recomendaciones económicas anuales para los Estados. Este nuevo margen de gasto ofrecerá un alivio significativo a las cuentas públicas, reduciendo así la presión sobre la necesidad de aplicar recortes en los presupuestos.