Para alcanzar los objetivos climáticos establecidos en la cumbre de París de 2015, es esencial implementar medidas de justicia social a nivel global, según un nuevo informe del Laboratorio de la Desigualdad Mundial. Este documento, que se presenta el 4 de junio de 2026, enfatiza la necesidad de gravar a los más adinerados y de adoptar un modelo económico más sostenible.
El informe subraya la urgencia de reformar la arquitectura financiera internacional, considerando que la situación actual es insostenible y que la inestabilidad geopolítica lo resalta aún más. El economista francés Thomas Piketty destaca que, a lo largo del tiempo, las potencias dominantes han perdido su control y que el statu quo ya no es una alternativa viable.
Piketty advierte que si las naciones occidentales no están dispuestas a compartir el poder y la riqueza, el sistema internacional podría quedar bajo la influencia de China y Rusia, lo que podría resultar insatisfactorio. Sin embargo, el economista se muestra optimista ante la posibilidad de cambios significativos en el sistema actual.