El reciente acuerdo entre PP y Vox para gobernar en Castilla y León incluye más de 300 medidas distribuidas en 19 epígrafes, abarcando áreas como economía, educación y vivienda. Se prevé que Alfonso Fernández Mañueco sea investido la próxima semana, permitiendo que ambas formaciones colaboren en la gestión regional.
El pacto se asemeja al alcanzado en Extremadura y Aragón, aunque presenta especificidades propias de la comunidad. En el ámbito fiscal, se propone una reducción de impuestos con el objetivo de promover la población en zonas rurales. En cuanto a la financiación autonómica, se expresa oposición a la bilateralidad y a la condonación de deudas a comunidades que hayan malgastado recursos.
En el ámbito migratorio, se destacan medidas que priorizan el acceso a ayudas públicas para quienes tengan arraigo en el territorio. Se establece un requisito de un mínimo de 10 años de empadronamiento para la compra de vivienda protegida y 5 años para el alquiler, además de un compromiso para construir 5.000 viviendas en la región.