El Ministerio de Hacienda ha presentado una propuesta para reformar el sistema de financiación autonómica, con el objetivo de aumentar en 21.000 millones de euros los recursos destinados a las comunidades autónomas. Esta reforma, que se lleva gestando desde la caducidad del sistema en 2014, incluirá la incorporación del Impuesto de Patrimonio como un factor clave para evaluar la capacidad de recaudación de cada territorio.
Durante la presentación, la ministra María Jesús Montero explicó que se sumarán a la caja común los ingresos de cuatro impuestos que ya gestionan las comunidades, como el Impuesto sobre Depósitos Bancarios y el Impuesto sobre Actividades del Juego. Este cambio obligará a las regiones con reducciones fiscales, como Madrid, a compensar la diferencia con recursos propios.
Además, se busca limitar el dumping fiscal mediante legislación, aunque esta medida no se incluirá en la reforma inmediata. Montero también mencionó el reciente Impuesto a las Grandes Fortunas, implementado en respuesta a las bonificaciones fiscales del 100% en algunas comunidades como Andalucía.