El último barómetro de la ATA revela que los trabajadores autónomos en España enfrentan un panorama complicado, con un 30,8% de ellos afirmando que sus negocios crecieron en 2025, aunque este porcentaje es menor al 32,1% que indica una caída. Un 39,1% de los encuestados espera que su actividad se mantenga estable, mientras que un 25,6% anticipa un empeoramiento en los próximos meses.
Las principales demandas de este colectivo incluyen la eliminación de impuestos y la reducción de las exigencias fiscales. Entre las medidas propuestas se destacan el IVA franquiciado para aquellos que facturen menos de 85.000 euros, la eliminación de las cotizaciones durante las bajas por enfermedad y la reducción de las declaraciones fiscales de cuatro a dos o incluso a una al año.
La ATA, dirigida por Lorenzo Amor, señala que 2025 fue un año difícil debido al aumento de impuestos y a la incertidumbre económica, lo que ha generado descontento en el sector. A pesar de que el número de autónomos creció, este incremento fue menor que en años anteriores, concentrándose especialmente en cuatro comunidades autónomas mientras que sectores tradicionales como el comercio siguen en declive.