El PP y Vox están en negociaciones para alcanzar un acuerdo en Extremadura que podría tener un impacto significativo en la política fiscal y el sector agrario de la región. Las conversaciones se centran en cuestiones relacionadas con los impuestos y el desarrollo del campo, con un enfoque en la mejora de las condiciones para los agricultores locales.
Ambos partidos buscan consolidar su influencia en el gobierno regional, lo que podría traducirse en cambios en la normativa fiscal y en el apoyo a iniciativas agrarias. La fecha límite para llegar a un consenso se aproxima, lo que añade urgencia a las negociaciones en curso.
La colaboración entre el PP y Vox podría también redefinir la estrategia económica en la comunidad, marcando un giro en la gestión de los recursos públicos y la atención a los sectores más vulnerables del campo extremeño.