La deuda en circulación de la Unión Europea alcanzará más de 900.000 millones de euros para 2027, un incremento significativo respecto a los niveles previos al fondo de recuperación. Este aumento se acompaña de unos costes por intereses que superarán 30.000 millones de euros dentro del próximo Marco Financiero Plurianual (MFP), el doble de lo previamente estimado.
Durante una rueda de prensa en Nicosia, el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, comentó que la UE no descarta la emisión de deuda común para enfrentar futuras crisis, como se hizo durante la pandemia de Covid-19. Sin embargo, enfatizó que esta estrategia implica costes, ya que los Estados deben pagar los intereses asociados.
Los ministros de Economía y Finanzas de la UE discutieron sobre la necesidad de financiación para afrontar mayores gastos en defensa, energía y pensiones, a la luz de un análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI). Este estudio indica que será necesario combinar reformas estructurales y ajustes fiscales para cubrir una brecha de financiación que podría llegar al 5% del PIB.
La Comisión Europea ya ha propuesto utilizar la emisión de deuda conjunta en su plan para el MFP 2028-2034, con el objetivo de financiar "bienes comunes europeos". Dombrovskis recordó que este mecanismo ya se empleó para apoyar el fondo de recuperación Next Generation, las ayudas a Ucrania y el programa SAFE para la compra conjunta de material de defensa.