Actualmente, la crisis en Venezuela no ha provocado un aumento significativo en los precios de la gasolina y el diésel en España. A pesar de la situación crítica en el país sudamericano, los precios se mantienen estables, lo que ha sorprendido a muchos analistas del sector energético.
Un factor determinante en esta estabilidad son los impuestos aplicados a los combustibles en el mercado español. Estos gravámenes han tenido un impacto considerable, limitando la capacidad de las fluctuaciones internacionales para influir en los precios locales de los carburantes.
La situación actual podría cambiar, ya que los expertos advierten que un aumento en los impuestos podría representar un riesgo real para los precios en el futuro cercano. Por lo tanto, es esencial seguir de cerca las políticas fiscales y la evolución de la crisis venezolana, que podrían afectar el mercado energético en Europa.