El aumento en el número de jóvenes que se identifican como creyentes en España marca un cambio significativo, rompiendo una tendencia de décadas a la baja. Este fenómeno ha coincidido con una campaña de la Renta en la que la Iglesia Católica ha conseguido una recaudación récord, con casi 8 millones de contribuyentes marcando la 'X' en su favor.
El grupo Hakuna Group Music ha emergido como un símbolo de esta creciente espiritualidad entre los jóvenes, mientras que en Madrid se observa un respaldo institucional hacia estos movimientos. En este contexto, el debate sobre la relación entre fe y política se intensifica, evidenciado por las críticas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hacia el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, tras sus declaraciones sobre el estado político del país.
Las tensiones políticas se agravan, con el Partido Popular utilizando un discurso que resalta su conexión con el catolicismo, mientras que el PSOE mantiene una postura crítica. En los últimos eventos, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, expresó su deseo de reivindicar la identidad católica en un ambiente festivo, lo que refleja las divisiones actuales en la política española.