A partir del 1 de enero de 2026, los trabajadores con salarios superiores a 61.214,40 € anuales verán un impacto notable en sus nóminas debido a la nueva 'cuota de solidaridad'. Este impuesto, que no genera derechos para jubilación, se aplica de manera progresiva y afectará a aquellos con sueldos superiores a 5.101,20 € mensuales.
La cuota de solidaridad se divide en tres tramos: un 1,15% para sueldos que superen en un 10% la base máxima de cotización, un 1% para aquellos que se sitúen entre el 10% y 50%% de la base, y un 1,17% para los salarios que excedan más de un 50%% de la misma. En total, se espera que la cotización se eleve entre el 1,15% y el 1,46% en este año, alcanzando entre el 5,5% y 7%% en 2045.
El objetivo de esta medida es fortalecer el sistema de pensiones en un contexto donde la demanda de jubilaciones está en aumento, especialmente con la llegada de la generación del baby boom. Los autónomos quedarán exentos de esta nueva carga fiscal.