Las pensiones por incapacidad permanente en España han mostrado un notable aumento en 2025, con un crecimiento del 6% en el número de beneficiarios, alcanzando un total de 1.054.935 pensiones a finales de diciembre. Este incremento se traduce en aproximadamente 59.470 nuevos beneficiarios en un año. El gasto mensual asociado a estas pensiones supera los 1.278 millones de euros, con una media de 1.212,07 euros por pensión, aunque la cifra varía significativamente entre comunidades autónomas.
En contraste, las pensiones de jubilación han experimentado un aumento más modesto del 1,5%, alcanzando 6.646.331 beneficiarios. Este crecimiento es inferior al de las pensiones por incapacidad, que han mantenido una tasa de crecimiento interanual superior al 6% durante todo el año. Las pensiones por incapacidad son contribuciones directas de la Seguridad Social y su cuantía se determina en función de la base de cotización y el grado de incapacidad.
La diferencia entre las pensiones por incapacidad y jubilación indica una tendencia creciente en el apoyo a personas con discapacidad, a la vez que plantea desafíos para la sostenibilidad del sistema de pensiones en el futuro.