La Generalitat de Catalunya espera superar los 3.000 millones de euros en recaudación por impuestos relacionados con la actividad inmobiliaria para el año 2025, un récord que no se veía desde la burbuja inmobiliaria. Este incremento se debe principalmente al aumento en las compraventas de vivienda, que ha llevado a un crecimiento significativo en los impuestos de Transmisiones Patrimoniales (ITP) y de Actos Jurídicos Documentados (AJD).
Entre enero y noviembre, el ITP generó 2.207,1 millones de euros, un 17,7% más que en el mismo período del año anterior. Por su parte, el AJD alcanzó 756 millones de euros, con un aumento del 22,4%. Además, el Impuesto de Operaciones Societarias contribuyó con 11,5 millones de euros, sumando un total de 2.974,6 millones de euros hasta noviembre.
La venta de viviendas en Catalunya ha alcanzado cifras récord, con 95.6510 transacciones, de las cuales el 80,6% son de propiedades usadas. Este auge se ha visto impulsado por la demanda sostenida y la bajada de tipos de interés. Para adaptarse a esta situación, el Govern ha reformado el ITP, introduciendo un sistema de gravamen progresivo que penaliza la compra de vivienda por inversores.