Las aerolíneas españolas, al menos por el momento, han logrado evitar problemas significativos en el suministro de combustible, a pesar de las advertencias internacionales sobre una posible escasez. La Agencia Internacional de la Energía ha señalado que Europa podría tener "quizás seis semanas de combustible para aviones", mientras que la Asociación Internacional de Aeropuertos (ACI) prevé una falta "sistémica" en un plazo de tres semanas.
El consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, había expresado previamente su preocupación por una posible "disrupción en el suministro entre mayo y junio". Sin embargo, grupos como IAG e Iberia han indicado que continúan operando con normalidad y no anticipan grandes afectaciones a medio plazo. Iberia, por ejemplo, ha anunciado que ofrecerá una cifra récord de 21,4 millones de plazas para este verano.
Por su parte, la menor dependencia de combustibles del golfo Pérsico y el aumento de la capacidad de refino de empresas como Repsol, Moeve y BP están favoreciendo a las aerolíneas en España. A pesar de la inestabilidad en la región, estas compañías mantienen su programación intacta, con Vueling y Air Europa también sin cambios en sus operaciones para la temporada estival.