El cierre del estrecho de Ormuz ha llevado a un incremento significativo en los precios del petróleo, que llegaron a escalar hasta un 13% este lunes. Los futuros del crudo Brent alcanzaron los 82,37 dólares por barril, el nivel más elevado desde enero de 2025, aunque posteriormente experimentaron una caída del 7,4%, situándose en 78,28 dólares. Por su parte, el crudo West Texas Intermediate (WTI) de EE. UU. registró un máximo intradiario de 75,33 dólares, aunque cerró en 71,76 dólares.
Más de 200 buques han desviado su ruta debido a la situación, con tres petroleros dañados durante los recientes ataques. Este estrecho es crucial, ya que por allí transita alrededor de una quinta parte de la demanda mundial de petróleo, proviniendo de naciones como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irán e Irak. La interrupción prolongada en esta vía marítima podría resultar en un incremento de precios y escasez de suministros para importantes importadores, como China.
Los futuros de gasolina en EE. UU. también han visto un aumento, alcanzando 2,496 dólares por galón, un alza del 9,1%, su mayor cifra desde julio de 2024. Este aumento en los precios del combustible podría complicar aún más la situación política para el presidente Donald Trump, dado que sus niveles de aprobación están en mínimos históricos.