El exoesqueleto pediátrico EXPLORER, desarrollado por Marsi Bionics, promete transformar la vida de niños con trastornos de la marcha, permitiendo que se desplacen en entornos como parques y colegios. Este dispositivo, diseñado para menores de entre 2 y 17 años, busca mejorar la independencia y la integración social, alejándose del uso exclusivo en contextos clínicos.
La ingeniera Elena García Armada, vinculada a esta innovación, ha sido fundamental en el desarrollo de ATLAS 2030, el primer exoesqueleto pediátrico del mundo. Sin embargo, con EXPLORER, la meta es llevar la robótica más allá de la sala de terapia, incorporándola a la vida cotidiana de los menores.
García Armada enfatiza que el enfoque debe estar en el usuario, el niño, y no solo en la maquinaria. Su trabajo busca que la rehabilitación se integre con el día a día, haciendo que la tecnología médica sea accesible y efectiva en la vida real.