El proyecto STEROPE, con un presupuesto de 7 millones de euros, tiene como objetivo principal la creación de tres plantas piloto. Estas instalaciones se situarán en la refinería de Eleusis, Grecia, donde se llevará a cabo la validación de una tecnología que convierte CO₂ en e-metanol.
Este avance busca demostrar la viabilidad de una ruta tecnológica integral para la producción de combustibles sostenibles, tanto para el transporte marítimo como para el SAF (combustible sostenible de aviación). La implementación de estas pruebas en condiciones reales es un paso significativo hacia la reducción de emisiones en el sector energético.