La Comisión Europea ha dado su aprobación a un esquema de subastas de capacidad que permitirá a España destinar hasta 9.000 millones de euros en un período de diez años. Este mecanismo tiene como objetivo reforzar la seguridad del suministro eléctrico y será financiado a través de la factura de electricidad que pagan los consumidores.
El nuevo sistema, que sustituye a un modelo anterior de retribución automática, obligará a las instalaciones a competir en subastas organizadas por Red Eléctrica. De esta forma, las plantas de generación, incluyendo las de combustibles fósiles y sistemas de almacenamiento eléctrico, deberán ofrecer su potencia a un precio específico por megavatio y año.
Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, esta iniciativa no solo garantizará un suministro seguro, sino que también incentivará inversiones en almacenamiento y gestión de la demanda, contribuyendo así a una economía más sostenible y con menores emisiones de carbono. Bruselas ha evaluado este mecanismo durante dos meses, en conformidad con las regulaciones de ayudas estatales de la Unión Europea.