La situación energética en Europa fue objeto de un debate significativo entre Antonio Brufau, presidente de Repsol, y Francisco Reynés, presidente de Naturgy, en las Jornadas del Círculo de Economía. Ambos ejecutivos expresaron su preocupación por la falta de una política energética coherente en la región, subrayando que se enfrenta a una regulación excesiva que afecta la competitividad industrial.
Brufau destacó que el consumo de carbón en China ha aumentado un 250% en años recientes, lo que, según él, coloca a Europa en una posición de vulnerabilidad al trasladar empresas hacia el país asiático por los costos energéticos más bajos. Además, instó a aprender del modelo estadounidense, que ha logrado crecer económicamente mientras reduce las emisiones, a pesar de no hacerlo al mismo ritmo que Europa.
Reynés, por su parte, criticó la creciente regulación de Bruselas, que según él, incrementa los costos energéticos en lugar de fomentar un entorno competitivo. Esta discusión surge en un contexto en el que el Gobierno español, bajo la dirección de Pedro Sánchez, busca estrechar lazos con China, lo que ha generado recelos entre algunos socios europeos. A pesar de estos desafíos, España se encuentra mejor posicionada para gestionar la crisis energética derivada de la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, gracias a sus reservas y capacidad de regasificación.