Con más del 75% de la cadena de valor de la eólica marina, España se posiciona como un actor clave en el sector energético europeo. A pesar de la ausencia de parques comerciales operativos y la presencia de solo algunos prototipos, el país demuestra su capacidad para gestionar el 100% de los componentes más complejos relacionados con esta tecnología.
En 2025, España se destacó como la segunda potencia de la Unión Europea en unidades contratadas, exportando más del 90% de su actividad en este ámbito. En los últimos ocho años, los astilleros privados españoles han construido el 20% de la flota mundial de buques especializados en el mantenimiento de campos eólicos. Este crecimiento se atribuye a la fortaleza del sector naval español y su experiencia en energías renovables.
La carrera por liderar la eólica marina en Europa ya ha comenzado, lo que requiere inversiones significativas y una visión a largo plazo. En este contexto, se abordarán los retos tecnológicos y logísticos que enfrenta la industria, así como el papel que desempeñarán los astilleros y puertos españoles en la transformación del sector.