La presión por mejorar el rendimiento de los chips sin aumentar el consumo energético se intensifica en el sector tecnológico. TSMC, el mayor fabricante de semiconductores por contrato a nivel global, ha señalado que sus clientes, que incluyen fabricantes de smartphones y operadores de centros de datos de inteligencia artificial, están cada vez más enfocados en este aspecto debido al aumento de los costes de electricidad.
En una reciente conferencia en Ámsterdam, Kevin Zhang, vicepresidente sénior de desarrollo de negocio en TSMC, destacó que la eficiencia energética se está convirtiendo en una prioridad clave. Este cambio de enfoque se materializará en la tecnología de fabricación A14, prevista para alrededor de 2028, que promete una mejora del rendimiento superior al 20% y una reducción del consumo energético de hasta un 30% en comparación con el proceso N2.
La evolución en la producción de chips no solo se centra en la miniaturización de los transistores, sino también en desarrollar métodos que optimicen tanto la capacidad de cálculo como el uso de energía. Esto representa un cambio significativo en la estrategia de desarrollo tecnológico de la industria.