Desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo, los precios del petróleo han aumentado un 27% y los del gas un 50%, lo que ha generado un coste adicional de 3.000 millones de euros para los contribuyentes europeos en importaciones de combustibles fósiles en solo diez días. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, destacó estas cifras durante su discurso en el Parlamento Europeo en Estrasburgo.
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha creado un impacto significativo en la economía europea, afectando tanto las relaciones diplomáticas como los mercados. La situación ha complicado los planes de la Unión Europea para lograr una mayor autonomía estratégica y ha generado tensiones internas entre los Estados Miembros.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, advirtió que el incremento de los precios de la energía está repercutiendo en la vida diaria de los españoles, especialmente en sectores como el transporte, la agricultura y la pesca. Este escenario ya había sido objeto de discusión entre los líderes europeos en reuniones previas, donde se abordaron los problemas energéticos que enfrenta el continente.