Irán exporta entre 1,3 y 1,6 millones de barriles de petróleo diarios a través de la isla de Kharg, que representa aproximadamente el 90% de sus exportaciones totales. A pesar de ser un punto estratégico, la isla ha permanecido intacta tras más de una semana de ataques por parte de EEUU e Israel.
La ubicación de Kharg le otorga un papel crucial en el control del estrecho de Ormuz, por donde transita casi el 20% del petróleo y gas mundial. Sin embargo, su costa no es ideal para el tráfico marítimo, lo que llevó a Irán, en colaboración con la compañía estadounidense Amoco, a desarrollar una terminal petrolera en la isla hace más de seis décadas.
A pesar de su pequeño tamaño, con más de 20 km², Kharg ha evolucionado hasta convertirse en el núcleo de la industria petrolera iraní, con una infraestructura que incluye muelles, oleoductos y depósitos. Según estimaciones de JP Morgan, Irán podría incrementar el flujo a tres millones de barriles diarios si se decidiera hacerlo, y cuenta con reservas adicionales de aproximadamente 18 millones de barriles.