La dependencia de la Unión Europea de combustibles fósiles se ha convertido en un tema crítico, especialmente tras el reciente ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, que ha desestabilizado el mercado energético mundial. En este contexto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha resaltado la necesidad de acelerar la transición hacia fuentes de energía renovable. Durante una reunión con el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, enfatizó que la situación en Oriente Medio subraya los riesgos de la dependencia energética externa.
A pesar de que casi la mitad de la electricidad en Europa proviene de energías verdes, todavía existen obstáculos que dificultan su expansión. La analista de energía del Institute for Energy Economics and Financial Analysis, Ana Maria Jaller-Makarewicz, ha destacado la importancia de modernizar la red eléctrica y mejorar las capacidades de almacenamiento para maximizar el uso de energías renovables. Según ella, si bien se avanzó durante los primeros dos años tras la guerra en Ucrania, el ritmo se ha desacelerado y es crucial no bajar la guardia.
La necesidad de diversificar la matriz energética y reforzar la infraestructura eléctrica es esencial para que la UE logre una autonomía energética y mantenga su competitividad en el futuro.