La inversión en sistemas de almacenamiento de energía en Portugal por parte de Iberdrola representa un avance significativo en la transición energética de la región. La compañía ha comenzado la instalación de baterías en sus plantas fotovoltaicas de Alcochete I y Algeruz II, ubicadas en el distrito de Setúbal. Estas instalaciones permitirán un almacenamiento total de 180 MWh, lo que es suficiente para abastecer a más de 10.000 hogares durante cuatro horas, eliminando las emisiones de CO2.
Con esta estrategia, Iberdrola se posiciona fuertemente en el sector del almacenamiento energético en la Península Ibérica, donde ya cuenta con 4.500 MW de capacidad de almacenamiento hidroeléctrico. La construcción de estos sistemas no solo favorecerá la sostenibilidad, sino que también impulsará la economía local al requerir la movilización de aproximadamente 100 trabajadores en diversas áreas técnicas.
El almacenamiento de energía es crucial para optimizar la producción de energías renovables, apoyando la reducción de la dependencia de combustibles fósiles y promoviendo una mayor competitividad en la factura energética, lo que se alinea con los objetivos de transición energética de la región.