Las firmas de gas estadounidenses están experimentando un notable aumento en sus beneficios, acumulando aproximadamente 760 millones de euros semanales adicionales debido a la crisis en Oriente Medio. Con el cierre del estrecho de Ormuz y la paralización de las exportaciones de Qatar, el precio del gas natural licuado (GNL) ha escalado significativamente, con un incremento del 50% en el TTF, la medida habitual del mercado europeo.
La consultora Energy Flux ha informado que el margen de beneficio de un solo cargamento de GNL se ha duplicado, pasando de 25 millones de dólares a más de 50 millones en menos de una semana. Se estima que, si la situación de fuerza mayor se prolonga durante un mes, las exportaciones podrían generar hasta 3.500 millones de euros en beneficios extraordinarios.
Por otro lado, las gasolineras en España han comenzado a sentir el impacto de la crisis, con una caída en la demanda de combustible. La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) ha solicitado al Gobierno una rebaja del IVA del 21% al 10% para los carburantes, así como una reducción del impuesto especial de hidrocarburos.