El encarecimiento del combustible ha llevado a varias aerolíneas chinas, como Air China y Spring Airlines, a incrementar sus recargos por vuelos internos a partir del 5 de abril de 2026. Los nuevos recargos serán de 60 yuanes (7,55 euros) para trayectos de hasta 800 kilómetros y 120 yuanes (15 euros) para rutas más largas. Este aumento se produce en un contexto de precios del petróleo que han alcanzado los 197 dólares por barril, el doble que antes del inicio del conflicto en Irán.
Las aerolíneas chinas enfrentan una caída cercana al 26% en sus acciones desde el inicio del conflicto, lo que refleja las dificultades económicas que ya experimentaban antes de la crisis. A pesar de la creciente actividad en sus aeropuertos, que sirven como puntos de conexión entre Oceanía y Europa, el panorama sigue siendo complicado. Eric Zhu, analista de Bloomberg Intelligence, advierte sobre la necesidad de observar si el aumento de los precios del combustible se mantiene durante el verano.
En este contexto, otras aerolíneas, como Cathay Pacific, también han ajustado sus recargos, incrementándolos en un 34% la semana pasada. A su vez, en Europa, Volotea ha recortado vuelos por el aumento de los precios del combustible, mientras que Ryanair considera cancelaciones a partir de junio debido a problemas de suministro, exacerbados por el cierre del estrecho de Ormuz, un punto crítico para el tránsito de crudo global.