La transición energética en China avanza hacia el sector fluvial con la introducción de un carguero eléctrico que realizó su primer trayecto de prueba en febrero, navegando el río Min en Fujian. Este barco, que puede recorrer hasta 200 kilómetros con una sola carga, transportó productos industriales entre puertos locales, marcando un hito en la modernización de la flota fluvial china.
Actualmente, cerca de 500 embarcaciones eléctricas operan en las vías navegables interiores de China, aunque la mayoría son de pasajeros. El gobierno local y empresas estatales están planeando expandir el uso de esta tecnología a buques de mercancías, un cambio que podría revolucionar el transporte fluvial.
En octubre de 2025, se lanzó el primer portacontenedores completamente eléctrico del mundo, con capacidad para más de 10.000 toneladas, cerca de la presa de las Tres Gargantas. Este buque, desarrollado por Gezhouba Group Machinery Ship, tiene una longitud de casi 130 metros y ofrece una autonomía de 500 kilómetros gracias a su sistema de baterías de litio.
Las metas climáticas de China incluyen alcanzar el pico de emisiones antes de 2030 y la neutralidad de carbono para 2060, impulsadas por un aumento en el uso de energías renovables y una posición de liderazgo en la producción de paneles solares y baterías.