En 2024, el 95,4% de las pequeñas y medianas empresas (pymes) en España contaba con diez o menos empleados, lo que resalta la predominancia de las microempresas en el tejido empresarial del país. A pesar del aumento en la facturación de muchas de estas empresas, el informe de CESGAR indica que el porcentaje de pymes que experimentaron una disminución en sus beneficios superó en 6,4 puntos a aquellas que lograron incrementarlos.
Este fenómeno plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del crecimiento, ya que muchos negocios están viendo cómo sus costos operativos, como el de la materia prima y los salarios, se disparan, afectando así su rentabilidad. Aunque el ambiente puede parecer favorable con más ingresos, la realidad es que el margen de beneficio se ha ido estrechando considerablemente.
Es fundamental que este contexto sea considerado en las narrativas sobre el desempeño empresarial en España, ya que, aunque las empresas parecen ir mejor, la situación de muchas pymes es más compleja de lo que los titulares sugieren.