En el marco del escándalo conocido como el caso Montoro, la empresa Praxair, ahora parte de Nippon, enfrenta una investigación relacionada con prácticas de corrupción. En este contexto, la compañía envió a Equipo Económico una cláusula anticorrupción en la que se comprometía a no realizar pagos ni ofrecer gratificaciones para influir en contratos o compromisos.
El documento fue enviado a mediados de 2015, poco después de que el sector gasista lograra, con la mediación de un despacho vinculado al exministro de Hacienda, obtener una bonificación fiscal favorable del Gobierno. Esta bonificación había sido solicitada durante un largo periodo, lo que añade un contexto significativo a la situación actual de la empresa.
El formulario que acompañaba la cláusula fue devuelto cumplimentado por Equipo Económico, evidenciando un intento de la compañía por mantener la legalidad en sus operaciones tras la controversia surgida.