La incertidumbre rodea a Indra mientras se aproxima una reunión del consejo de administración en la que no se tratará el cese de su presidente, Ángel Escribano. La compañía ha tenido que lidiar con una semana de tensiones entre el Gobierno y Escribano, especialmente tras el fiasco de la fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), un proyecto que buscaba crear un "gigante nacional" en el sector de defensa.
A pesar de que la Sepi ha señalado un conflicto de intereses relacionado con la continuidad de Escribano, no se forzará una votación sobre su destitución en esta ocasión. Fuentes cercanas indican que la integración de EM&E queda en suspenso, aunque no se descarta su reactivación futura. La falta de un movimiento formal en el consejo deja la crisis sin resolver, trasladando la tensión a futuras reuniones.
El consejo de administración se presenta dividido, con los consejeros vinculados a la Sepi sin planes de abordar el relevo de Escribano. La situación actual pone de manifiesto el pulso entre accionistas, que, aunque no culmina en decisiones inmediatas, mantiene viva la incertidumbre sobre el liderazgo de Indra.