La multinacional ICEYE está transformando el sector de satélites en España al presentar un modelo innovador que permite una producción más ágil y a un coste significativamente reducido. Sus satélites de observación terrestre, que pesan solo 150 kilos, pueden fabricarse en un plazo de hasta 12 meses y se ofrecen a una décima parte del precio de los tradicionales, que suelen tardar cinco años y pesar entre 500 kilos y 1.000 kilos.
En un nuevo episodio del programa Hablemos de Defensa y Seguridad, el CEO de ICEYE en España, Gonzalo García-Muñoz, destacó la importancia de estos satélites, especialmente en el ámbito de la defensa y los seguros. La empresa se enfoca en la producción y venta de satélites a gobiernos, principalmente a naciones afiliadas a la OTAN, además de utilizar inteligencia artificial para analizar datos y responder a desastres naturales.
García-Muñoz también subrayó que el uso de constelaciones de satélites permite obtener información táctica con mayor frecuencia. Mientras que un satélite convencional puede observar un área dos veces por semana, una constelación puede proporcionar imágenes cada media hora o cada hora, mejorando así las capacidades de observación y respuesta ante situaciones críticas.