Una reciente decisión del Tribunal Supremo ha establecido que los trabajadores no deben asumir la responsabilidad de los descuadres de caja, salvo en casos de dolo o culpa. Esta sentencia, la STS 1804/2026 de la Sala de lo Social, afecta a empresas que manejan efectivo, como Logirail, del Grupo Renfe, que había impuesto a sus empleados la obligación de reponer los descuadres.
El alto tribunal subrayó que el descuadre de caja es, en principio, un riesgo empresarial, y solo puede repercutirse en los trabajadores si existe un plus de quebranto de moneda que compense dicho riesgo. En este caso, la empresa alegó que sus empleados ya recibían un complemento que cubría este riesgo, pero el tribunal desestimó este argumento y anuló el procedimiento interno.
Los negocios que intenten obligar a sus empleados a cubrir las faltas de dinero se exponen a sanciones por parte de la Inspección de Trabajo, así como a posibles reclamaciones. Este fallo resalta la necesidad de que las empresas revisen sus políticas internas para evitar conflictos laborales relacionados con la gestión de efectivo.