La construcción en España está proyectada como el principal motor del empleo privado para 2026, con un crecimiento de más del 4% en 2025. Este sector, que a finales de diciembre contaba con más de un millón de trabajadores en el régimen general, ha visto un aumento de 45.000 empleados en comparación con el año anterior.
El empleo de inmigrantes ha sido crucial, representando el 41% de los nuevos puestos creados, mientras que el número de autónomos en actividades de alto valor añadido ha ido en aumento. A pesar de estos avances, el sector aún se encuentra por debajo de los niveles de empleo previos a la burbuja inmobiliaria, cuando la cifra alcanzaba los 2,7 millones de trabajadores.
La digitalización y la modernización del empleo en la construcción son esenciales para mejorar la productividad y la calidad del empleo, según alertan organismos como Funcas y empresas como Randstad e InfoJobs. Con la inversión en vivienda y obra civil como clave para sostener la economía, se espera que el crecimiento continúe, aunque se advierte de una posible desaceleración económica en los próximos años.