Con 178 votos en contra y 168 a favor, el Congreso de los Diputados ha rechazado la propuesta de Sumar que buscaba prohibir los despidos colectivos en empresas que trasladaran su actividad fuera de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo. La votación, que incluyó una abstención, fue impulsada principalmente por el PSOE, el PNV, EH Bildu, ERC, BNG y Podemos, pero no logró el respaldo mayoritario necesario.
La normativa pretendía proteger el empleo durante procesos de deslocalización, obligando a las empresas a devolver ayudas públicas recibidas en los cuatro años anteriores y aumentando la participación de los sindicatos en las transacciones de unidades productivas. Sin embargo, los partidos PP, Vox y Junts criticaron su carácter intervencionista, argumentando que las penalizaciones eran desproporcionadas y podrían desincentivar la inversión.
El rechazo a la iniciativa deja sin efecto una propuesta que generó divisiones significativas en el hemiciclo y plantea interrogantes sobre futuras reformas laborales, ya que los detractores abogaron por un diálogo más amplio entre empresas y sindicatos en lugar de medidas unilaterales.