El absentismo laboral en España ha alcanzado cifras alarmantes, con un coste total de 16.000 millones de euros tanto para el Estado como para las empresas. En 2023, los trabajadores menores de 35 años perdieron 9 millones de días de trabajo, lo que ha llevado al presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, a expresar su preocupación sobre el aumento de la falta de asistencia, especialmente los lunes y viernes.
Garamendi, en un encuentro empresarial en Madrid, también criticó la intervención del Gobierno y la influencia de los sindicatos en la dirección de las empresas a través de la nueva ley de democracia en la empresa. Defendió la necesidad de que la patronal tenga la capacidad de negociar acuerdos sectoriales sin que se politice el proceso.
Durante su intervención, Garamendi destacó que 1,7 millones de trabajadores del sector privado, que cuenta con 18 millones de empleados, faltan a sus puestos diariamente. Este fenómeno, según él, causa un daño considerable en el entorno laboral y afecta la productividad.